Cañada de Gómez - Santa Fe

 

 

 

 

DOCUMENTO DEL 24 DE MARZO

 

 

 


Documento 1976 Marzo 2017 
Nos preguntamos
Nos preguntamos porqué seguimos estando, porqué nos seguimos encontrando en esta plaza, en este acto. Y nos contestamos. Para no olvidar la actitud criminal del estado contra sus ciudadanos inaugurada formalmente hace 41 años. Para seguir alzando la voz contra los resabios de esas viejas conductas que hoy siguen vivas en buena parte del estado y de la sociedad. Y para denunciar la continuidad de la política económica impuesta a punta de pistola, para transferir las riquezas generadas por el pueblo trabajador a los dueños de los grandes capitales, que sigue después de estos 34 años de democracia ininterrumpida.
El mundo cambió, las condiciones no son las mismas, pero fundamentalmente hoy no hace falta un golpe de estado para consumar esta injusticia. Es suficiente con gobiernos democráticos y neoliberales, conservadores ó progresistas que, eso sí, transen con el gran capital.
Mantenemos un estado que pretendemos, nos cuide, sea garante de nuestros derechos y obligaciones y facilite la solución de los grandes problemas colectivos. Lejos de esa situación, con el pasar de los años se siguen acrecentando las dificultades para los de abajo, la concentración de la riqueza en las grandes empresas y la sangría provocada por los que viven a costa del estado. Mediante negociados y/o corrupción lo han convertido y lo siguen haciendo, en una institución parasitaria.
Hoy “elegimos” un estado empresario, no nos sorprende que considere a los trabajadores factor de ajuste ni que su objetivo sea hacer negocios. También en lo discursivo es conservador y con sus actitudes habilita a que se refloten, a que resurjan en buena parte de la sociedad, reacciones discriminatorias y retrogradas que parecían superadas. Todos tenemos derechos, pero es necesario ponerse en el lugar del otro, tener cierto grado de tolerancia, no es lo mismo quedarse sin trabajo, con todo lo que eso significa, que llegar tarde o tener que desviar camino. Vemos como, en cada medida de fuerza que pretende defender derechos, se juzga a quienes protestan, se centra la atención en los que se manifiestan y pasan a segundo plano las causas y sus posibles soluciones.
Ante esta coyuntura y como siempre, es necesario cargar de posiciones políticas claras cada conflicto:
Educación. El problema de la educación es mucho más que una cuestión económica. Pero que un trabajador obtenga un salario digno, que no pierda con la inflación, que disponga de un ambiente adecuado y con las herramientas necesarias, no debería estar en discusión. Lamentablemente cada año los docentes se ven obligados a salir a la calle y pedirlo a gritos. Pérez Esquivel afirma que “La Educación es la práctica de la libertad y la esperanza y un espacio para construir con el otro el cambio social y político”. ¿A quién le conviene entonces, ningunear a los docentes?
-8 de marzo. Nos sumamos a las miles de mujeres y hombres que propugnan por ser iguales en derechos y libertades. Escribe Nuria Varela: “El feminismo no es lo opuesto al machismo, el feminismo es una teoría de la igualdad y el machismo una teoría de la inferioridad”. Destacamos el papel de las mujeres que toman conciencia de las discriminaciones que sufren por la única razón de ser mujeres y deciden organizarse para acabar con ellas para cambiar la sociedad. El estado debe acompañar y cuidar estos movimientos. Debe proteger a las victimas de la violencia. Debe garantizar junto a los movimientos los mecanismos para la prevención y la contención de las victimas. Es una contradicción a resolver, tener que denunciar hechos de discriminación y violencia en la institución policial que sigue siendo discriminadora y violenta.
-Ambiente. El estado y las empresas socias o cómplices usufructúan los bienes comunes de la naturaleza adueñándoselos como recursos propios. Esto viene siendo así desde que el hombre cambió de paradigma y se paro encima de la naturaleza. Pero se sigue agravando. Los gobiernos de todos los colores siguieron ordeñando a la vaca sin reparos. Solo las numerosas y crecientes organizaciones socioambientales y a fuerza de juntarse y poner el cuerpo son capaces de marcarle la cancha. Como ejemplo la reciente, multitudinaria y exitosa movilización contra los desmontes en la provincia de Córdoba.
Baja de la edad de imputabilidad. “A los chicos hay que cuidarlos no matarlos” decía el sacerdote Carlos Cajade. Ningún chico quiere vivir en la calle o decide libremente ser un delincuente. Antes, hay una realidad social que los priva de sus derechos. Realidad a la que llegamos, entre otras cosas, por la acción de los mismos personajes que hoy, como solución, piden encarcelarlos de chiquitos. Causa o consecuencia ¿Quiénes son las victimas? Claro que algo hay que hacer con la violencia que se naturaliza cada vez a una edad más temprana. Pero no cortar el hilo por lo más delgado, no querer borrar las consecuencias. Necesitamos políticas de integración y los chicos del abrazo tierno de su familia, su pueblo y su comunidad.
A problemas complejos no lo resuelven respuestas simples, ni improvisados manotazos de ahogado. Ser honesto y “buena gente” es imprescindible, pero no basta. Hace falta un poco más. Con voluntad de construir y no de ganar. Hace falta destinar tiempo y energía para juntarse, para discutir, para participar. Hace falta cargar de política cada pequeño acto cotidiano.